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Vidrios de baja emisividad para evitar las condensaciones en el interior de la vivienda

Como fórmula definitiva para evitar las condensaciones, es fundamental poder contar con vidrios de doble o triple acristalamiento, con capas de baja emisividad y control solar, como PLANISTAR ONE de Saint-Gobain, así como información útil sobre la instalación misma, como la orientación y el lugar geográfico para poder adaptarlo.

El confort y la eficiencia energética en las viviendas es uno de los elementos clave a la hora de diseñarlas, proyectarlas e incluir los distintos materiales constructivos.

Si bien existen factores externos como la ubicación geográfica de la vivienda, hay otros que son importantes y sobre los que se puede influir a la hora de conseguir unos niveles óptimos respecto a estos dos parámetros.

Uno de los elementos más importantes es la ventana, ya que ésta representa el punto de fuga de calor más habitual si no se disponen de vidrios de altas prestaciones, lo que dispara el consumo de energía y su ineficiencia.

La conjugación entre factores externos e internos también se encuentra aquí, a través de la formación de condensaciones, uno de los temas que más preocupa a los usuarios y que han dejado ver en nuestro buzón de consultas.

Les preocupa porque, en muchas ocasiones, puede ser una señal de que el vidrio ha sido mal instalado y, sin embargo, aunque esto pueda ser así, es un efecto físico que no depende sólo del material, sino que también está condicionado por la temperatura exterior, la temperatura interior y, sobre todo, por la humedad relativa del ambiente.

Las condensaciones exteriores, al depender sólo de factores meteorológicos y geográficos propios del entorno donde se encuentra la vivienda, son prácticamente inevitables que se produzcan cuando se combinan las condiciones de baja temperatura exterior y alta humedad relativa en el ambiente.

En las zonas costeras, por ejemplo, se produce con mucha asiduidad durante el invierno, y pueden darse tanto en la zona cercana a la ventana como en las paredes de la vivienda.

Las que sí se pueden evitar y es imprescindible que se haga, son las condensaciones interiores. En este caso sí que se puede atajar, reduciendo al mínimo posible la transmitancia térmica del material, lo que llamamos valor U. De esta forma se limitan los intercambios energéticos del material con el exterior y se evita el efecto de pared fría.

Por ello, es importante elegir vidrios de baja emisividad que cumplen esta función, acercando las temperaturas y reduciendo su diferencia.

A pesar de ello, existen casos extremos en que el vidrio por sí solo no sería capaz de evitar la condensación, como sucede en piscinas o gimnasios donde el grado de humedad es muy alto. Aquí entrarían en juego otros factores como la refrigeración y la ventilación del espacio.

Así pues, las condensaciones que se realizan por el interior dependen en gran parte de la actividad que se realice en el inmueble en cuestión, si bien, pueden darse sólo por una combinación de humedad y temperatura interior vs exterior.

Éstas son mucho más graves que las que se realizan por el exterior, ya que no deja de ser agua que se deposita en la carpintería y puede acabar dañando el material, reduciendo sus propiedades de aislamiento.

En este sentido, como fórmula definitiva para evitarlas es fundamental poder contar con vidrios de doble o triple acristalamiento, con capas de baja emisividad y control solar, como PLANISTAR ONE, así como información útil sobre la instalación misma, como la orientación y el lugar geográfico para poder adaptarlo.

Publicado el 5 de Diciembre de 2019
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